domingo, 30 de marzo de 2014
FIODOR DOSTOVIESKY ...OFENDIDOS Y HUMILLADOS ,,,,,,POR RITA AMODEI
Humillados y ofendidos (en ruso: Униженные и оскорблённые, Unizhenïye i oskorblyonnïye) es una novela del escritor ruso Fiódor Dostoyevski publicada en 1861, donde se expone la trágica situación de personajes que han sido vejados debido a su situación económica o social que, sin embargo, resisten la hipocresía y la poca humanidad de sus ofensores sostenidos por su genuina bondad.
Destaca en esta narración el duro realismo con que se describen situaciones de miseria y las tensas relaciones entre las clases dominantes y subyugadas, así como la profundidad psicológica de los personajes. Asimismo, puede señalarse cierto maniqueísmo presente en la descripción de figuras como el príncipe Valkovski o la señora Boubnova, en quienes la ausencia de virtud es extrema y se encuentra resaltada por múltiples detalles.
Humillados y ofendidos fue la primera novela larga que Dostoyevski escribió luego del exilio forzado en Siberia. Se dio a conocer en San Petersburgo en la revista Vremya (Tiempo), que fundó con su hermano Mijaíl. Fue publicada en 1861, año en que se produjo la emancipación de los siervos, quienes se vieron despojados de las tierras más fértiles, tuvieron que pagar impuestos especiales al gobierno y terminaron poseyendo los peores terrenos. Este fue un período de agitación social que dio lugar al movimiento revolucionario de la intelligentsia liderado por Nikolái Chernishevski y Nikolái Dobroliúbov,[1] jóvenes demócratas que buscaron la caída del régimen de servidumbre y el fin del despotismo de los sectores autocráticos y burocráticos por la vía revolucionaria. Ambos fueron figuras destacadas del materialismo ruso basado en la idea del egoísmo racional, e hicieron surgir en la literatura la representación del héroe positivo de la época: un intelectual de vanguardia, demócrata revolucionario de ideas progresistas que tiene una relación práctica con la realidad y unidad de palabra y acción. Este «hombre nuevo» fue presentado por Chernishevski en su libro ¿Qué hacer?, donde muestra el origen y formación del «hombre nuevo» y los caminos al ideal socialista.[2]
El libro de Dostoyevski, que puede considerarse enfrentado con la postura de los demócratas revolucionarios rusos, no tuvo un buen recibimiento de la crítica, y el mismo autor admitió posteriormente que fue un fracaso. Atribuyó esto a las dificultades y la tensión planteadas por los plazos de entrega exigidos por su editor, que lo obligaban a escribir segmentos cortos y le impedían realizar correcciones extensas de lo escrito, todo lo cual expresa a través del narrador, Iván Petróvich.[3] A pesar de esto, la obra fue bien recibida por el público lector, y sigue siendo apreciaLa novela Humillados y ofendidos está dividida en cuatro partes subdivididas en capítulos, más un epílogo. A menudo caracterizada como folletín[4] debido a los finales abruptos que buscan incentivar el interés del lector, los efectos dramáticos, los personajes estáticos y simbólicos, y la trama argumental relativamente simple,[3] esta novela por entregas está contada en primera persona por un narrador protagonista, y hace un importante uso del diálogo y el monólogo. Los capítulos están articulados fundamentalmente a partir de dos núcleos narrativos: la huida de Natalia Nikoláievna (Natasha) de la casa paterna, con las consecuencias que derivan de ello, y el encuentro con Elena. Ambos núcleos, entre los cuales hay cierto paralelismo, se unen al final con la resolución del conflicto planteado por la acción de Natashada actualmente
Iván Petróvich (Vania): es el narrador de la novela. Huérfano desde pequeño, los Ikméniev lo recogieron por piedad. Es un escritor que cayó de la fama a la miseria, y tanto su iniciación en la literatura como sus métodos de trabajo son autobiográficos: Dostoyevski suele emplear esta voz para expresar sus propias ideas sobre la escritura y su oficio. Este personaje forma parte junto con Natasha y Alekséi del primer triángulo amoroso planteado en la novela. Ante la preferencia de la muchacha por su rival, Vania permanece como amigo fiel de ambos, lo cual le permite enterarse de todo lo que ocurre entre ellos. Asimismo, Iván Petróvich es quien se hace cargo de la pequeña Nelly luego de que los planes de Boubnova se frustran gracias a su oportuna intervención.
Natalia Nikoláievna (Natasha): es una de las protagonistas principales de la historia. Hija de Nikolái Serguéich y Ana Andréievna, poco tiempo después de llegar a San Petersburgo con su familia se enamora locamente del príncipe Alekséi, y huye con él una noche. A causa de esto, es maldecida por su padre, que se opone a este amor, y se convierte en un obstáculo para las intenciones del príncipe Valkovski. Natasha es uno de los primeros personajes femeninos cuya profundidad psicológica y personalidad Dostoyevski describe con agudeza. Asimismo, a través de ella se expone la frágil situación de las mujeres rusas y la importancia de ciertas convenciones sociales en esa sociedad.
Elena (Nelly): es la nieta del señor Smith, una niña huérfana de unos trece años de edad recogida por Iván Petróvich cuando se descubre el abuso al que iba a ser sometida. La madre de Nelly fue abandonada por su amante luego de que huyera de la casa de su padre, vagó por el extranjero acompañada de su amigo Enrique, que la amaba, y a la muerte de éste se instaló en San Petersburgo intentando encontrar a su padre. Al cruzarse en la calle, este la rechazó como lo había hecho anteriormente, y finalmente, la mujer murió de tuberculosis dejando a su hija sola y con la recomendación de buscar a su padre biológico, el príncipe Valkovski. Sin embargo, Elena no cumplió con la voluntad de su madre, y murió a causa de sus ataque de epilepsia sin haberse reconciliado con Piotr Aleksándrovich. En este personaje puede apreciarse una figura anticipadora de Ilyusha, el niño enfermo en Los hermanos Karamázov: ambos tienen una actitud huraña y desconfiada, producto de las humillaciones a las que han sido sometidos, y son estos padecimientos los que terminan produciéndoles la muerte. Asimismo, el autor se vale de Nelly para exponer ante el lector los padecimientos producidos por la epilepsia, síndrome por el que se vio aquejado desde los 9 años.[5]
Piotr Aleksándrovich Valkovski: el príncipe Valkovski es el propietario de Vasílievskoie, un representante de la alta sociedad petersburguesa. Hombre vil y traidor, todas sus acciones estuvieron guiadas por los intereses económicos. Así, el amorío que tuvo con la madre de Nelly estuvo motivado por el dinero de su padre Smith, al que dejó en la ruina, y cuando contrajo matrimonio con la hija de un fabricante de aguardiente fue para hacerse de la dote, no dudando en abandonar a su esposa al año de casados, cuando esta acababa de dar a luz. Ya viudo, se empeñó en casar a su hijo Alekséi con Catalina Fiódorovna para obtener los tres millones de la muchacha, se convirtió en el principal enemigo de Natasha y sus conocidos, y terminó prometiéndose con la hija quinceañera de un general acaudalado. El príncipe Valkovski, que puede considerarse como paradigma del racionalismo frente al sentimentalismo de sus opositores, es el principal antagonista de los héroes de la historia. Se lo presenta como un hombre cínico y pragmático que considera que debe encararse la vida desde un nivel práctico y simple, donde los deberes estén dictados por la conveniencia. Al contrario de los otros personajes, que se sostienen en su moralidad y su visión cristiana de la vida para hacer frente a los agravios, Piotr Aleksándrovich considera que la virtud está asentada sobre una base de egoísmo. Por lo tanto, se guía por el amor propio, sin contemplaciones hacia los demás o cargos de conciencia, guiado por la fría lógica que logra conservar a pesar de su voluptuosidad.
Alekséi Petróvich (Aliosha): es el hijo del príncipe Valkovski y amante de Natalia Nikoláievna, un hombre ingenuo y manipulable. Frente a la frialdad de su padre, Aliosha representa el candor y el sentimiento, así como el idealismo de la juventud, pero suma a ello la poca voluntad y la debilidad de carácter que da lugar a contradicciones, lo coloca en disyuntivas morales y lo hace fácilmente influenciable, hecho que aprovecha Piotr Aleksándrovich para llegar a sus fines. Sin embargo, a pesar de los errores que comete impulsado por Valkovski, Aliosha jamás actúa de mala fe, y en toda la historia es el único personaje completamente sincero. Estas peculiaridades de su carácter hacen que sea menospreciado por los demás, que lo tratan como un niño o especulan sobre cómo los otros influirán sobre su accionar. El poco respeto que se le demuestra, su extrema sinceridad, su ingenuidad y lo utópico de algunas de sus ideas son rasgos que lo hacen comparable con el protagonista de El idiota, aún a pesar de su sensualismo.
Catalina Fiódorovna (Katia): es una rica heredera, hijastra de la condesa Zinaída Fiódorovna y futura esposa del príncipe Alekséi. Este personaje forma junto con Natasha y Aliosha el segundo triángulo amoroso de la novela, que al final se resuelve parcialmente cuando Alekséi cede en sus planes de casarse con Natalia Nikoláievna, puesto que ama más a Katia, con quien hay compatibilidad de caracteres. Catalina es una muchacha joven pero decidida, de sólidos principios y naturaleza idealista y sensible, que ama lo bueno y lo justo y detesta la mentira.
Nikolái Serguéich Ikméniev: es el padre de Natasha y quien se hace cargo del narrador cuando éste queda huérfano, un hombre orgulloso y sensible proveniente de una familia ilustre venida a menos. Fue administrador de las propiedades del príncipe Valkovski, pero debido a las malas lenguas cayó en desgracia y se vio obligado a enfrentar un juicio que lo dejó sumido en la miseria. Esa humillación y la huida de su adorada hija produjo que se endureciera su carácter, lo que a veces contribuyó a que actuara injustamente, si bien en el fondo seguía siendo un hombre bondadoso. A pesar de la fachada de orgullo que construyó ante los demás como forma de hacer frente a las ofensas, Nikolái Serguéich siguió amando profundamente a su hija, a quien no dejó de bendecir todas las noches. Luego de la vuelta de Natasha a casa, volvió a prodigarle su cariño como si nada hubiera ocurrido, y también se hizo cargo de la pequeña Nelly hasta el momento de su muerte.
Ana Andréievna Chumílova: es la esposa de Nikolái Serguéich, una mujer muchas veces preocupada por nimiedades, pero profundamente apegada a su familia y defensora de los valores familiares. Es la madre de Natasha, a quien perdonó y adora a pesar de su fuga. A causa de ella se enfrentó a Ikméniev, a quien procuró convencer de que debía perdonar a su hija.
Filipp Filípich Maslobóiev: es un antiguo compañero del instituto de Vania, un bebedor que se dedica a encargos oficiales y privados. Gracias a su intervención, Vania logra salvar a Nelly de la prostitución, y comprende la relación del príncipe Valkovski con la madre de la niña. Acaba siendo un buen amigo de la familia Ikméniev. Filipp Filípich es presentado como un hombre amable y bonachón, a pesar de su afición por la bebida y sus deslices.
Aleksandra Seminiovna: es la compañera de Maslobóiev, una mujer coqueta y solidaria. Se ocupa de cuidar a Nelly cuando la pequeña enferma, y es quien la devuelve a Iván luego de su primera fuga.
Ana Trífonovna Boubnova: es una proxeneta, alcohólica y propietaria del lugar donde vivía Nelly con su madre. Cuando su inquilina muere, la señora Boubnova se hace cargo de la pequeña Elena, pues pretende sacar provecho de la indefensa situación de la pequeña prostituyéndola. Para eso le compra vestidos de muselina que la niña destroza prontamente. Cuando había entregado a Elena a Archipov para que este se aprovechara de ella, irrumpieron en su casa Iván Petróvich, Maslobóiev y su amigo Mitroshka, quienes arruinaron su negocio. La señora Boubnova es la segunda figura antagonista en la novela, y se la presenta como un personaje vicioso, completamente apartado de la virtud y los valores de los protagonistas principales.
Jeremías Smith: es el abuelo de Elena, un anciano septuagenario de procedencia inglesa y nacionalizado ruso. Había sido un rico propietario industrial, pero perdió todo por culpa del príncipe Valkovski, que le robó el dinero a su hija. Enfurecido con esta por haberse marchado de casa con su amante, el anciano la maldijo y se marchó a San Petersburgo. Al final de su vida volvió a cruzarse con su hija, cuando ella ya estaba enferma, pero la repudió. Sin embargo, no rechazó a su nieta, a quien quería mucho y compraba golosinas, hasta que esta le pidió que perdonara a su madre. Cuando su hija estaba agonizando, Jeremías Smith pareció considerar la posibilidad de otorgarle el perdón, pero cuando llegó ante su cama ella ya estaba muerta. Él falleció poco después, unos minutos después de que su perro Azor dejara de existir.
Mavra: es la criada de Natalia Nikoláievna, una mujer con carácter fuerte y poco instruida que siente profundo desagrado por el príncipe Alekséi, a pesar de dar mucha importancia a los títulos nobiliarios.
Zinaída Fiódorovna: es la condesa amante del príncipe Valkovski, una sensual mujer apegada a los placeres sensibles y manipulable. De carácter afable y divertido, es la madrastra de Catalina Fiódorovna.
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