domingo, 27 de abril de 2014
REGINE CRESPIN ES CARMEN . G. BIZET : CARMEN ......... POR RITA AMODEI
Carmen: Régine Crespin
Micaëla: Jeanette Pilou
Don José: Gilbert Py
Escamillo: José van Dam
Mercédès: Nadine Denize
Frasquita: Maria Rosa Carminati
Le Remendado: Remy Corazza
Le Dancaïre: Jacques Trigeau
Zuniga: Pierre Thau
Moralès: Paul Guigue
Chœurs de l'Opéra du Rhin
Chœur d'enfants de Saint-Maurice
Orchestre Philharmonique de Strasbourg
Conductor: Alain Lombard
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Carmen es una opéra comique francesa en cuatro actos con música de Georges Bizet y libreto en francés de Ludovic Halévy y Henri Meilhac, basado en la novela Carmen de Prosper Mérimée, publicada por vez primera en 1845,[2] la cual a su vez posiblemente estuviera influida por el poema narrativo Los gitanos (1824) de Aleksander Pushkin.[3] Mérimée había leído el poema en ruso en 1840 y lo tradujo al francés en 1852.[4]
La ópera se estrenó en la Opéra-Comique de París el 3 de marzo de 1875, pero su estreno fue criticado negativamente por la mayoría de los críticos.[5] Estuvo a punto de retirarse casi después de su cuarta o quinta representación, y aunque esto se evitó, al final llegó a las 48 representaciones en su primera temporada,[6] hizo poco para subir los decaídos ingresos de la Opéra-Comique. Cerca del final de su temporada, el teatro regalaba entradas para incrementar la audiencia. Bizet murió de un ataque al corazón, a los 36 años de edad, el 3 de junio de 1875, sin llegar a saber nunca cuán popular iba a ser Carmen. En octubre de 1875 fue producida en Viena, con éxito de público y crítica, lo que marcó el inicio de su popularidad mundial.[7] No se representó de nuevo en la Opéra Comique hasta 1883.
Esta última ópera de Bizet no sólo transformó el género de la opéra comique que había permanecido estático a lo largo de medio siglo, sino que virtualmente puso fin al mismo. En unos pocos años, desapareció la tradicional distinción entre la ópera (seria, heroica y declamatoria) y opéra comique (ligera, burguesa y con diálogos hablados). Más aun, Carmen alimentó un movimiento que iba a ganar tanto celebridad como notoriedad, primero en Italia y luego en el resto del mundo: el culto por el realismo conocido como verismo.[8]
La temprana muerte de Bizet, y la negligencia de sus herederos y editores llevó a grandes problemas sobre los textos para los estudiosos y los intérpretes, como ocurrió con el resto de sus óperas, y sólo empezaron a encontrarse soluciones en los sesenta.[9]
La historia de "Carmen" está ambientada en Sevilla, España, alrededor del año 1820, y lo protagoniza una bella gitana de temperamento fiero. Carmen, libre con su amor, seduce al cabo don José, un soldado inexperto. La relación de Carmen con el cabo motiva que éste rechace su anterior amor, se amotine contra su superior y como desertor se una a un grupo de contrabandistas. Finalmente, cuando ella vuelca su amor en el torero Escamillo, los celos impulsan a don José a cometer el asesinato de Carmen.
Estudió Derecho y varias lenguas: griego, árabe, inglés y ruso. Fue uno de los primeros traductores de numerosos libros de lengua rusa al francés. A Mérimée le gustaba el misticismo, la historia y lo oculto. Estuvo influenciado por las historias de ficción popularizadas por Sir Walter Scott y por la crueldad y dramas psicológicos de Aleksandr Pushkin. A menudo las historias que narra están llenas de misterio y tienen lugar fuera de Francia. España y Rusia son sus fuentes de inspiración frecuentes.
Viajó en numerosas ocasiones a España, de la que dejó testimonio escrito en artículos de costumbres y cartas y donde hizo amigos y tuvo amantes. En 1830 se entrevistó en España con María Manuela Kirkpatrick, condesa de Montijo con la que entabló una gran amistad. Cuando la hija de esta se convirtió en 1853 en la emperatriz Eugenia de Francia al casarse con Napoleón III, llegó a ser nombrado senador. En 1834 sucedió a Ludovic Vitet como inspector general de monumentos históricos. Conservó este cargo hasta 1860, y en ejercicio de su cargo viajó mucho por Francia y el extranjero. Fue él quien redescubrió, en 1841, los famosos tapices medievales de La dama y el unicornio, ahora custodiados en el Museo Nacional de la Edad Media de París con sede en la Abadía de Cluny.
Fue muy aficionado a España aun antes de haber estado en ella. En su primera obra intentó con deliberación imitar el teatro español. Cuando finalmente la visita dará emotivo curso a novelas y obras históricas sobre la tierra de Cervantes. Obviamente la más popular fue Carmen, la que dará lugar a la ópera del mismo nombre. Con música de Bizet. Su visión de España hizo que el pastelero Emilio Huguenin Lhardy abriera en 1839 una pastelería que denominó Lhardy.[1]
Se ha dicho de él que fue un romántico muy especial y atípico y que por sus ideas pertenecía a otra época. Menéndez y Pelayo ha dicho de él: «Un pesimismo tranquilo que en la práctica tenía consecuencias más epicúreas que estoicas, parecía haber sido su única filosofía».
Perteneció a una categoría de artistas refinados, enemigos de toda prodigalidad ostentosa y de toda exuberancia desmedida. Su estilo, en lo artístico, es sobrio, preciso y apretado. Y su construcción es firme y de desarrollo lógico.
En 1844 fue nombrado miembro de la Academia francesa con el sillón número 25.
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